02 julio 2026

 

Gaudí, la casa Vicens parte 2 y final (mb)

Pueden leer la primer parte en https://onlybook.es/blog/gaudi-la-casa-vicens-1-parte/

Casa original 

Foto de la casa original antes de la ampliación y el terreno completo con las obras demolidas

La Casa Vicens constituye la primera obra importante de Antoni Gaudí y uno de los ejemplos más significativos de su etapa inicial. Construida entre 1883 y 1885 como residencia de veraneo para Manuel Vicens i Montaner, anticipa muchos de los principios compositivos y constructivos que caracterizarían su arquitectura posterior. En ella confluyen influencias orientales, mudéjares y de la tradición artesanal catalana, integradas mediante una cuidada combinación de ladrillo visto, piedra y revestimientos cerámicos.

La obra tardó en completarse cinco años más de lo previsto debido a las dificultades económicas del propietario.

Esta imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Casa_vicens_09.jpg

En 1899, Dolors Giralt, viuda de Vicens, vendió la casa a Antoni Jover i Puig. Posteriormente, la propiedad pasó a manos de Fabiola Jover de Herrero. Antoni Gaudí asesoró en numerosas ocasiones a la familia Jover sobre diversos aspectos relacionados con la conservación y el mantenimiento del edificio.
Con el paso del tiempo, algunas piezas cerámicas de la fachada se desprendieron. Para su restauración, la empresa Tau Cerámica reprodujo artesanalmente las baldosas empleando técnicas tradicionales de hace más de un siglo, con el fin de respetar fielmente los materiales y procedimientos originales utilizados por Gaudí. Estas
piezas están muy bien realizadas, son del siglo XXI pero se confunden con las realizadas en el siglo XX.

En 1925, la casa fue ampliada y reformada por el arquitecto Joan Bautista Serra de Martínez (1888-1962), con la aprtobavión de Gaudí
quien en esos años estaba plenamente dedicado a las obras de la Basílica de la Sagrada Familia y fallecería tragicamente al año siguiente.
Como parte de la intervención se construyó un templete en el jardín que albergaba la denominada Fuente de Santa Rita, situada en la esquina con la avenida del Príncipe de Asturias1, fue demolida en 1962.

En 1946 se vendieron los terrenos donde se encontraba la cascada diseñada por Antoni Gaudí, lo que separó la Casa Vicens de la capilla de Santa Rita. Como consecuencia de esa venta fueron demolidas la cascada monumental y otros elementos del jardín, el solar fue destinado posteriormente a edificios de viviendas.

Esta imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es b-video-plano-detgalle-reja-931x1024.jpg
Detalle de reja

La ampliación se llevó a cabo en el lado más próximo a la calle Gran de Gràcia, mediante un cuerpo añadido que prolongó la fachada de la calle Carolines. Como resultado, la vivienda pasó a disponer de cuatro fachadas exentas, al desaparecer la medianera que la unía al antiguo convento vecino, posteriormente demolido.
La intervención supuso asimismo un cambio sustancial en el programa funcional del edificio. La antigua residencia unifamiliar de veraneo fue transformada en una vivienda plurifamiliar destinada a tres unidades residenciales permanentes. Esta nueva organización interior hizo necesaria la demolición de la escalera principal proyectada por Antoni Gaudí, uno de los elementos más significativos de la configuración original de la casa.

La intervención fue reconocida en 1927 con el Premio Anual de Edificios Artísticos otorgado por el Ayuntamiento de Barcelona. El arquitecto Joan Baptista Serra de Martínez (1888 – 1962) recibió el primer premio por la ampliación y reforma de la Casa Vicens, distinción que valoró la calidad arquitectónica de la intervención y su integración con la obra original de Antoni Gaudí, prolongando la fachada de la calle Carolines y adaptando el edificio a su nuevo uso como vivienda plurifamiliar.

El 24 de julio de 1969 la Casa Vicens fue declarada Monumento Histórico-Artístico, incorporándose al máximo nivel de protección patrimonial vigente en España. Posteriormente, con la creación de la administración autonómica catalana, pasó a estar protegida por la Generalitat de Catalunya como Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN). En 2005 fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO como parte del conjunto «Obras de Antoni Gaudí».
En mayo de 2017 se anunció (Europa Press) que el proyecto de reconstrucción de la cascada diseñada por Antoni Gaudí -desaparecida a mediados del siglo XX tras la segregación de parte del jardín- se reconstruirá en el Museu Agbar de les Aigües de Cornellá, y será dirigida por el arquitecto Josep Vicenç Gómez Serrano (1950), un especialista en la obra de Gaudí.
El historiador del arte Daniel Giralt-Miracle (1944), asesor de la Fundación Agbar, señaló que «la cascada, hecha para refrescar el ambiente del jardín de la Casa Vicens, era una obra eminentemente gaudiniana, por el trabajo de los ladrillos, el juego de resistencias, el equilibrio del arco, la reconstrucción se hará con el máximo rigor científico».

«Todavía no disponemos de estudios monográficos o tesis doctorales dedicados específicamente a la luz, el color, la acústica, las texturas, el espacio y otros aspectos de la obra de Gaudí. Es una tarea que, probablemente, harán las próximas generaciones». Luis Gueilburt (1950), exdirector del Centro de Estudios Gaudinianos.

La primera casa de Gaudí

Balcón de la fachada principal de la Casa Vicens, con barandilla de hierro forjado y revestimientos cerámicos policromos, elementos característicos del proyecto original de Antoni Gaudí

Tras su rehabilitación y restauración, la Casa Vicens abrió sus puertas al público como casa museo el 16 de noviembre de 2017. El inmueble había sido adquirido en 2014 por el Grupo Mora Banc a la familia Herrero Jover.
El proyecto de rehabilitación, con una inversión de 4,5 millones de euros, tuvo como objetivo recuperar, en la medida de lo posible, la configuración espacial, los materiales y los acabados originales del edificio, restituyendo su imagen de finales del siglo XIX.
El principal objetivo de la intervención fue recuperar, en la medida de lo posible, la configuración y los acabados originales del edificio, restituyendo su imagen histórica y eliminando alteraciones acumuladas a lo largo del siglo XX. Las obras, que se prolongaron durante casi tres años, permitieron adaptar el inmueble a su nuevo uso museístico.
Fue el primer edificio proyectado por Antoni Gaudí en Barcelona y constituye una de las obras fundamentales de su etapa inicial.

«Por otra parte, el aprecio y el conocimiento de Gaudí por los oficios artesanales se debía, en parte, a que la mayoría de oficios de la ciudad trabajaban en la calle convirtiéndola, así, en una prolongación
del mismo taller. Es decir, Gaudí creció con el contacto diario del trabajo artesanal –su familia tenía una larga tradición en el oficio de
calderero– que, ya como arquitecto, supo aplicar de manera tan genial en una arquitectura llena de modernidad».  Marc Ferrán Vicenç (1963)

“Gaudí tenía 31 años y en esta casa es la primera vez que puede hacer de director de orquesta, y tratar directamente con el cliente”. Joan
Abellà Barril
(1971), director del Museo Casa Vicens

Video presentación de la casa, en el momento de su inauguración
https://www.facebook.com/LaVanguardia/videos/1698802443516671

Esta imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Archivo-fotográfico-del-Centro-Excursionista-de-cataluña-Imagen-del-edificio-original.jpg

Transformaciones
No obstante, otras partes del edificio y diversos elementos originales fueron modificados o desaparecieron, alterando la concepción inicial del proyecto.
Las imágenes muestran el estado de la Casa Vicens antes y después de la ampliación de 1925 y de la ampliación de la calle Carolines, intervenciones que transformaron significativamente su configuración original.
Estas intervenciones coincidieron con el ensanchamiento de la calle Carolines, que desplazó el límite de la acera hasta la fachada de la Casa Vicens, así como con la definición del trazado de la avenida del Príncipe de Asturias, que delimitó el jardín por su lado oriental.
La nueva ordenación urbana comportó la desaparición de parte del jardín original.
Se eliminó la palmera existente para construir una terraza y la cerca primitiva fue sustituida por una reja de hierro forjado con motivo de hojas de palmito, según el diseño original de Antoni Gaudí, idéntica a la de la puerta principal de acceso. Llorenç Matamala i Piñol (1856 – 1927) fue uno de los escultores y colaboradores habituales de Gaudí.

Plano de la Casa Vicens realizado tras la ampliación de 1925, en el que se refleja la nueva configuración de la parcela como consecuencia del ensanchamiento de la calle Carolines y de la definición de la avenida del Príncipe de Asturias. Barcelona, 28 de diciembre de 1927

 Sala de Fumadores

«Las primeras fotografías de las que disponíamos eran en blanco y negro, por lo que no permitían conocer la policromía original. Incluso en las imágenes en color, la sala aparecía siempre con una tonalidad ocre».
«A medida que avanzaban los trabajos de limpieza y restauración fueron apareciendo numerosos matices cromáticos: azules, verdes, dorados y otros colores que permanecían ocultos bajo intervenciones posteriores».
(5)

«Para comprender la arquitectura de Gaudí es necesario ir más allá de las fachadas y adentrarse en sus interiores, donde se revela la lógica constructiva del edificio, el uso inteligente de los materiales y una constante experimentación espacial. Cuando el ladrillo no era suficiente, recurría al basalto, el granito o el ónix; desarrolló soluciones como los arcos catenarios y la maqueta estereofunicular. Su arquitectura no surge únicamente del dibujo sobre el papel, sino de la comprensión del espacio y de la forma a través de la observación y del trabajo manual, una herencia artesanal adquirida en el taller de calderería de su padre y enriquecida con la formación técnica recibida en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura recién creada que sigue la linea de la Escuela alemana de la Matemática y la Ingeniería y que permite a Gaudí tener ese doble registro como nadie: el de los oficios, de las técnicas que él ha aprendido en su casa y que sabe ejecutar y una capacidad compleja de diseño y de configuración de las formas que será excepcional. Daniel Giralt-Miracle, comisario general del Año Internacional Gaudí 2002.

Libro Gaudi Obras completas

Daniel Giralt-Miracle escribió la introducción, titulada «El fenómeno Gaudí», para nuestro libro Gaudí. Obras completas, publicado por la Editorial H Kliczkowski.
En la obra lo presentabamos como «Historiador del arte, crítico y comisario general del Año Internacional Gaudí». El volumen, dedicado a Silvia Wladimirski, con ISBN 978-84-89439-91-7, consta de 240 páginas, encuadernación en tapa dura con sobrecubierta, y fue publicado en español, catalán, inglés, francés, polaco, japonés, italiano, alemán, portugués, neerlandés y ruso.
Gracias a diversos acuerdos de coedición con editoriales de distintos países, la edición alcanzó una difusión superior a los 400.000 ejemplares. La publicación recibió, asimismo, varios premios editoriales.

Proyecto aprobado para la fachada del jardín de la Casa Calvet, firmado por Antoni Gaudí. Plano presentado al Ayuntamiento de Barcelona, donde se aprecia el diseño de la tribuna, la galería superior y el característico mirador-torre del edificio. Archivo Histórico de Barcelona. Reproducción del plano original
Fachada posterior y jardín. Fotografía histórica que muestra la composición original de galerías, tribunas y espacios ajardinados antes de las modificaciones de 1925

«Durante la restauración se descubrieron elementos originales de gran interés, entre ellos la galería exterior, concebida inicialmente como un espacio abierto y cerrada con vidrio en una intervención posterior. Asimismo, se recuperó la fuente diseñada por Gaudí, que incorporaba un ingenioso dispositivo capaz de producir un arco iris mediante el efecto combinado del agua y la luz. Estos hallazgos han permitido restituir aspectos esenciales de la concepción original de la Casa Vicens». (4)

Aunque, veinte años después de su muerte, Antoni Gaudí era ya reconocido internacionalmente como una de las figuras fundamentales del modernismo, en 1946 se autorizó la segregación y venta de parte de la finca, lo que supuso la demolición de la gran cascada y de una parte sustancial del jardín original. La desaparición de estos elementos alteró de forma irreversible la concepción paisajística del conjunto. Aunque la cascada ha podido reconstruirse con fines didácticos, el jardín diseñado por Gaudí y su relación espacial con la vivienda no pueden recuperarse en su configuración original.

“Es una lástima. La cascada aún la podríamos reproducir, pero no en el
espacio original, porque era una finca que se fue reduciendo hasta el aspecto
actual. La casa era de veraneo, y Vicens fue comprando las fincas de los
alrededores para hacerla muy grande, pero después se dividió porque allí vivía una familia todo el año. La ciudad se fue apropiando del espacio”.
(5)

Gaudí concebía el edificio completo en su mente y lo materializaba mediante maquetas, antes que mediante planos convencionales. Sobre esos modelos desarrollaba posteriormente los cálculos y las soluciones constructivas que hacían posible su ejecución.

«Gaudí poseía una intuición extraordinaria, casi instintiva. Del mismo modo que una golondrina sabe la cantidad exacta de barro necesaria para construir un nido firmemente adherido y capaz de resistir el viento sin haber estudiado teoría alguna, Gaudí concebía la arquitectura desde un conocimiento profundo de la materia y de la construcción, no ha necesitado leer a Eugène Viollet-le-Duc en Entretiens sur l’architecture, y comprender que la arquitectura es inseparable de la lógica constructiva; sin embargo, Gaudí parecía haber interiorizado esos principios de forma natural. Descendiente de varias generaciones de caldereros, heredó una tradición artesanal basada en modelar el metal y envolver el espacio para crear volúmenes, una experiencia que marcó profundamente su manera de concebir la arquitectura». Ana María Ferrin (1946– ), periodista, escritora e investigadora española, especializada en la biografía y la obra de Antoni Gaudí.

Un accidente mortal
Los testimonios vecinales y la prensa de la época recuerdan un trágico suceso ocurrido en los jardines de la Casa Vicens. A finales de 1898, varios periódicos, entre ellos La Vanguardia y La Campana de Gràcia, informaron del fallecimiento accidental de la pequeña Ramona Domènech i Tarragó, de apenas unos meses de edad, quien se ahogó en la cascada del jardín, un elemento paisajístico hoy desaparecido.

El 26 de octubre de 1898, el periódico La Publicidad describía la finca, propiedad de Dolores Giralt, viuda de Manuel Vicens i Montaner, como una construcción de estilo original, «mezcla de todas las arquitecturas que la distingue de los otros edificios», una casa «casi rodeada de jardines, desierta desde hace algunos años».
Esta crónica permite conocer que, tras el fallecimiento de Manuel Vicens, Dolores Giralt dejó de residir en la casa y se trasladó a vivir a la residencia del rector de la iglesia de Sant Joan de Gràcia, Francisco Llanas Viñas. La vivienda permaneció deshabitada durante varios años, circunstancia que explicaría la descripción que de ella hizo la prensa de la época.

Gaudí fue, ante todo, un creador esencialmente visual. Su fuerza reside en la expresividad de la forma, la intensidad del color y la capacidad de concebir una arquitectura situada entre la racionalidad pragmática basada en una sólida formación técnica y la sensibilidad artística que le permitió definir espacios, formas, signos y símbolos de extraordinaria expresividad.

«Si unimos un arte de extraordinaria fuerza expresiva con una capacidad técnica y constructiva excepcional, el resultado es ese crisol de culturas (melting point), ese binomio, ese matrimonio perfecto que representa Antoni Gaudí». Daniel Giralt-Miracle (1944–2024), comisario general del Año Internacional Gaudí 2002.

El testamento de Manuel Vicens nombraba tutores legales de su hija adoptiva a Francisco Llanas Viñas, rector de la iglesia de Sant Joan de Gràcia, y al escultor Antoni Riba, a quien se atribuyen las dos esculturas que todavía se conservan en el comedor de la Casa Vicens.

Las noticias publicadas en la época permiten conocer también cómo eran descritas la casa, el jardín y la cascada por sus contemporáneos. Según La Publicidad, la Casa Vicens era una «construcción alta, esbelta, hermosa, oculta casi por la hiedra, que hace desaparecer las líneas de su arquitectura».
Por su parte, La Campana de Gràcia publicó una nota ilustrada con una imagen de la Casa Vicens, concretamente de la fachada sureste, orientada hacia la calle de les Carolines. Estas fotografías, una de las escasas que se conservan del edificio en su estado original, resultaron de extraordinario valor para la restauración y rehabilitación de la casa, ya que permitieron reconstruir con mayor fidelidad numerosos elementos desaparecidos o transformados, paliando en parte la escasez de documentación histórica.

En el otoño de 1898, la Casa Vicens se convirtió en un tema recurrente de conversación entre los vecinos de Gràcia. Además de comentar el trágico accidente ocurrido en los jardines, la prensa recogía impresiones sobre la singularidad de la vivienda. Uno de los artículos señalaba que «la finca, desde la calle de Sant Gervasi, presenta un aspecto triste; en cambio, vista desde los jardines, ofrece una silueta preciosísima, contemplándose sus atrevidas torres, sus originales arcos, sus galerías, los preciosos parterres, etc.».
La Casa Vicens se encuentra en la calle de les Carolines, 24, en el barrio de Gràcia, Barcelona. Cuando Gaudí proyectó la vivienda, entre 1883 y 1885, Gràcia era todavía una villa independiente, con ayuntamiento propio, y no sería anexionada a Barcelona hasta 1897.

«Podría afirmarse que, a las tres cualidades que, según Vitruvio, deben presidir la arquitectura —firmitas (solidez), utilitas (función)
y venustas (belleza)—.
Antoni Gaudí añadió una cuarta de igual relevancia: la Naturaleza, hasta el punto de situarla por encima de las formuladas por el arquitecto romano.
Para Gaudí, la naturaleza fue siempre su gran maestra.
En ella encontraba las leyes de la estructura, la geometría,

la forma y la belleza.
Esa fuente permanente de inspiración se manifestaba (como el mencionó) incluso en el árbol que contemplaba desde la ventana de su estudio, en el Obrador de la Sagrada Familia. Observaciones y estudios que luego trasladaba a su arquitectura». Josep Maria Adell (1948–2022)

Porche del jardín. El gran arco de fábrica revestido con cerámica y ladrillo constituye uno de los elementos de transición entre la casa y el jardín, Fotografía histórica

La visita a la Casa Vicens se desarrolla a lo largo de cuatro plantas e incluye diez ámbitos museográficos que permiten comprender la evolución histórica y arquitectónica del edificio. El recorrido comprende un espacio audiovisual introductorio, la sala del fumador, la galería exterior, la terraza, la biblioteca, el bar y el jardín.
Desde su apertura como casa museo, la Casa Vicens se previó recibir a 500 visitantes diarios, unos 150.000 visitantes al año.

Dirección
Casa Vicens. Carrer de les Carolines, 20–26
08012 Barcelona, España
Información y reservas
Correo electrónico: reserves@casavicens.org
Teléfono: +34 93 547 59 80

Horarios
Abril – septiembre: lunes a domingo, de 10:00 a 20:00 h.
Octubre – marzo: lunes, de 10:00 a 20:00 h; martes a domingo, de 10:00 a 19:00 h.

Cómo llegar
Autobús: líneas 22, 24, 27, 31, 32, 87, 92, V17 y N4.
Metro: L3, estaciones Lesseps o Fontana.
Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC): estaciones Plaça Molina (L7) y Sant Gervasi (S5 y L6).
Nota: Los horarios y servicios de transporte pueden modificarse. Se recomienda consultar la información actualizada antes de la visita.

Frases de Gaudi

“La originalidad consiste en el retorno al origen; así pues, original es
aquello que con sus medios vuelve

a la simplicidad de las primeras soluciones”. 
 “El gran libro, siempre abierto y que conviene esforzarse en leer;
es el de la Naturaleza; los demás libros han salido de éste

y tienen además las interpretaciones
y equívocos de los hombres”.
«La creación continúa incesantemente por medio de los hombres.
pero el hombre no crea; descubre».
«Para hacer las cosas bien es necesario: primero, el amor;
después, la técnica».
«La línea recta pertenece al hombre; la curva pertenece a Dios».
“Sólo hay una clase de hombres que tengan derecho
a decir tonterías, los tontos”.
“De la discusión no sale la luz, sino el amor propio”.
“Desconfía de los que te adulan, porque detrás de
las adulaciones viene el engaño”
.

Sobre el arquitecto: «El arquitecto es el hombre sintético, que ve claramente el conjunto antes de que esté hecho; que elige y relaciona los elementos en su justa proporción plástica y en la distancia adecuada; y que ha de resolver, simultáneamente, los problemas artísticos, mecánicos y utilitarios».

Sobre Le Corbusier Gaudí expresó una opinión muy crítica: «He visto una maqueta de este arquitecto y es un montón de paralelepípedos. Parece un muelle de carga de una estación donde se han apilado cajas de embalaje. Algunas recuerdan estanterías. Este hombre tiene mentalidad de carpintero».

La autenticidad de esta última cita refiriéndose a los primeros proyectos de Le Corbusier (1887–1965), ha sido objeto de debate. Reproducida por diversos autores, no existe un documento autógrafo de Gaudí que la confirme, podria ser una frase atribuida a él.


Ideas de Antoni Gaudí expresadas durante la construcción de la Sagrada Familia y recogidas por sus discípulos:
«La arquitectura es la ordenación de la luz; la escultura, el juego de la luz; la pintura, la reproducción de la luz por el color, que es la descomposición de la luz».
«Mis ideas son de una lógica indiscutible. Lo único que me hace dudar es que no hayan sido aplicadas anteriormente y que tenga que ser yo el primero en hacerlo».
«No hay mejor estructura que un árbol».

Detalle de las chimeneas de la azotea. La recuperación de los acabados cerámicos originales ha permitido devolver a la cubierta la riqueza cromática concebida por Gaudí

“Se debe estar ocupado todo el día, intelectualmente y manualmente, caminando y haciendo ejercicio, todo a proporción a las fuerzas que se tienen.
Así se duerme toda la noche completa, y esto es el equilibrio,

la compensación, la vida”.

Comparación de los principales modelos cerámicos empleados en la Casa Vicens. De izquierda a derecha: azulejo original en relieve con el motivo floral y la hoja de palmito, pieza lisa de unión y versión plana policromada del mismo motivo vegetal. La ornamentación cerámica, inspirada en la flora del jardín de la finca, constituye uno de los rasgos más característicos de su primera arquitectura

Reflexiones de Antoni Gaudí sobre la arquitectura, el trabajo y la belleza, recogidas por sus discípulos

«En la iluminación de las iglesias existe el malentendido de quienes creen que el exceso de luz es favorable. No es así. La luz debe ser la justa:
ni mucha ni poca».

«El arquitecto ha de saber aprovechar lo que saben hacer y lo que pueden hacer los operarios. Debe aprovechar la cualidad preeminente de cada uno. Eso es integrar, sumar todos los esfuerzos y tenderles la mano cuando se atasquen; así trabajan a gusto y con la seguridad que proporciona la plena confianza en quien los organiza».

«Para lograr la armonía, es decir, el equilibrio, es necesario el contraste: luz y sombra; continuidad y discontinuidad; convexidad y concavidad.»

«La elegancia es hermana de la pobreza; pero conviene no confundir la pobreza con la miseria».

Azulejo cerámico en relieve con motivo de jazmín amarillo (Jasminum fruticans), expuesto en el museo de la Casa Vicens. Gaudí tomó esta especie, presente en los jardines de la finca, como modelo para una de las decoraciones cerámicas de la casa

«Los paraboloides, los hiperboloides y los helicoides son superficies regladas; es decir, superficies ordenadas, puestas en regla y
sometidas a una ley geométrica».
«La cualidad esencial de la obra de arte es la armonía; en las artes plásticas, esta nace de la luz, que modela las formas

y las ennoblece».
«Para hacer una cosa se necesita tanto más coraje cuanto menos conocimientos se tienen, pues estas dos cualidades
están en razón inversa».
«La arquitectura es la primera de las artes plásticas; la escultura

y la pintura la necesitan».
«Para que una obra arquitectónica sea bella, es preciso que todos sus elementos tengan la situación, la dimensión,
la forma y el color justos».
«A los artistas no se les debe erigir monumentos, porque ya los tienen en sus obras. Los monumentos deben reservarse para conmemorar actos de heroísmo, abnegación o sacrificio que,
de otro modo, serían olvidados».
«La belleza es el resplandor de la verdad, la verdad incorpora la belleza y no necesita explicación para ser admirada».
«Nosotros poseemos la imagen. La fantasía procede del fantasma; es propia de los pueblos del norte. Nosotros somos concretos: la imagen pertenece al Mediterráneo.
Orestes sabe adónde va; Hamlet divaga, perdido».

Anécdotas sobre Gaudí

«…de la firmeza de carácter de Gaudí recuerdo una anécdota: recibió el encargo de decorar una estancia de una casa noble y, una vez terminada la obra, le pidieron que la modificara para que la hija de la familia pudiera colocar un piano. Gaudí se negó rotundamente y respondió que, en lugar de tocar el piano, sería mejor que aprendiera a tocar el violín». Joan Bergós Massó (1894–1974).

Ventana de la Casa Vicens abierta al jardín. El vano, enmarcado por azulejos con motivos florales inspirados en los claveles de Indias (Tagetes erecta). prolonga el lenguaje ornamental de la fachada

Notas
4
“GAUDÍ ARQUITECTO”.  Colegio de Arquitectos de Madrid. 16 de Abril de 2002.
5
Joan Abellà Barril director de la casa Vicens. El artículo Joan
Abella: Amb Casa Vicens volem fer un Gaudí per passejar-lo sense massa
pressa”
fue publicado en El Periòdic de Andorra el 13 de marzo de
2017.

Vista interior de la galería. Los pilares de ladrillo y los profundos huecos de fachada generan una secuencia espacial creando una transición gradual entre el interior y el exterior

Nuestro Blog ha obtenido más de 1.700.000 de lecturas  https://onlybook.es/blog/nuestro-blog-ha-superado-el-millon-de-lecturas/

Arq. Hugo Alberto Kliczkowski Juritz

Onlybook.es/blog

Hugoklico7.blogspot.com

Salvemos al Parador Ariston de su ruina
Let’s save the Parador Ariston from its ruin. https://onlybook.es/blog/el-parador-ariston-una-ruina-moderna-por-hugo-a-kliczkowski/embed/#?secret=zFJqSTEYN9#?secret=LUmhC8uQPm

Diario Clarín  https://onlybook.es/blog/el-parador-ariston-

Salvemos al Parador Ariston de su ruina

Let’s save the Parador Ariston from its ruin

Navegación de entradas

Entrada anteriorSaul Steinberg, Artista. 2a parteEntrada siguienteSaul Steinberg, Artista. 4a parte

Deja una respues

No hay comentarios:

Publicar un comentario