Brunelleschi y la cúpula de Florencia. MB
La historia de la cúpula de Filippo Brunelleschi
Se considera a Giorgio Vasari (1511–1574) como uno de los primeros grandes historiadores del arte italiano.
En sus escritos utilizó el concepto de «rinascita» para describir la renovación de las artes y las ciencias que, según él, se producía en su época. Especialmente el «renacimiento» del siglo XVI al referirse a Giotto, Brunelleschi, Leonardo y Miguel Ángel.
Sobre Miguel Angel ver https://onlybook.es/blog/miguel-angel-1a-parte/
Su obra contribuyó decisivamente a construir la idea del Renacimiento como un período de recuperación y transformación de la cultura clásica.
También lo populariza el historiador y erudito francés Jules Michelet (1798 – 1874) con su obra “Renaissance et Réforme” como denominación de ese período histórico, y Jacob Burckhardt (1818–1897), con su obra La cultura del Renacimiento en Italia publicada en 1860, ambos fueron figuras fundamentales para consolidar la idea del Renacimiento como período histórico y cultural.
Este amplio movimiento cultural se desarrollo en Europa Occidental desde el descubrimiento de América hasta Galileo Galilei (1564 – 1642).

Gracias, entre otras fuentes, a Giorgio Vasari y a su obra Vite de’ più eccellenti architetti, pittori, et scultori italiani, da Cimabue insino a’ tempi nostri (1542-1550; segunda edición ampliada, 1568), conocemos numerosos aspectos de la vida y la obra de Filippo Brunelleschi, a quien Vasari presenta como una figura fundamental de la renovación de las artes. Brunelleschi fue arquitecto, escultor y orfebre, un hombre que se nutrió y engrandeció el primer Renacimiento florentino.
Florencia fue uno de los grandes epicentros de este movimiento, favorecido por el extraordinario desarrollo económico y cultural de la ciudad y por el mecenazgo de la familia Medici. Entre sus principales protectores estuvo Cosme de Medici (1389–1464), quien mantuvo una estrecha relación con Brunelleschi y apoyó algunas de sus empresas.
Desde Florencia se difundió una nueva concepción del hombre y de su relación con el mundo, recuperando los valores de la cultura grecolatina, después de siglos de predominio del pensamiento medieval, el Humanismo fue fundamental en este cambio.
El Renacimiento reivindicó la Antigüedad clásica frente a lo que, posteriormente, los humanistas denominarían «gótico» y, en algunos casos, «bárbaro», el término «gótico» fue utilizado inicialmente de manera despectiva, asociándolo con los godos y con una supuesta barbarie frente a la cultura clásica.

La Cúpula de la Catedral de Florencia
Volviendo a Filippo Brunelleschi (Filippo di Ser Brunellesco Lapi, 1377–1446), vemos cuáles fueron algunos de sus contemporáneos, con quienes compartió los saberes y el ambiente cultural del primer Renacimiento.
Por ejemplo, Lorenzo Ghiberti (nacido como Lorenzo di Bartolo, 1378–1455), escultor, orfebre, arquitecto y escritor de arte italiano del Quattrocento. Su enorme fama desde 1401 provenía de la ejecución de las puertas de bronce del Baptisterio de Florencia. Brunelleschi y Ghiberti habían participaron en el famoso concurso para las puertas del Baptisterio de Florencia. Ganó Ghiberti, un episodio fundamental para entender la rivalidad artística de la época. Fueron llamadas Puertas del Paraíso, seguramente porque Miguel Ángel (Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni, 1475–1564) las comparó con las puertas del Paraíso.
Fueron la tercera puerta del Baptisterio Ghiberti trabajó en ellas aproximadamente entre 1425 y 1452.
Otro contemporáneo de Brunelleschi fue Leon Battista Alberti (1404–1472), arquitecto, matemático, tratadista, poeta, lingüista, filósofo y músico, que representa, como humanista polifacético, la esencia del ideal humano del Renacimiento. Si bien fue contemporáneo de Brunelleschi, perteneció a una generación posterior. Tenía 27 años cuando murió éste. Alberti escribió De re aedificatoria, uno de los tratados de arquitectura más importantes del Renacimiento, terminado hacia 1452 y publicado póstumamente en 1485.
Sobre los tratados en arquitectura ver https://onlybook.es/blog/andrea-palladio-los-tratados-de-arquitectura/
Brunelleschi también destacó, pero alcanzó la fama sobre todo, por su trabajo en la cúpula de la Catedral de Florencia conocida como “Il Duomo”.
Sus profundos conocimientos matemáticos y su entusiasmo por esta ciencia le facilitaron el camino en la arquitectura. También realizó importantes aportaciones al desarrollo de la «perspectiva cónica», una representación muy real, resultado de ver un objeto a través de su proyección sobre un plano que pasa por un punto. Se le atribuye un papel fundamental en su desarrollo y, sobre todo, en la demostración práctica de la perspectiva lineal a comienzos del siglo XV. Leon Battista Alberti fue quien la sistematizó teóricamente.
Este sistema fue desarrollado posteriormente por otros artistas y teóricos, entre ellos Leonardo da Vinci (1452–1519) y Piero della Francesca (1415–1492).

La Catedral y la Cúpula de Santa María del Fiore
Mirando y tomando como ejemplo el Panteón de Roma —como se hace aún hoy—, varias ciudades quisieron construir una catedral emblemática y, en ella, una cúpula grandiosa.
Entendían la cúpula como una bóveda construida sobre plantas circulares, poligonales o elípticas que, desde la Antigüedad, representaba la bóveda del cielo y denotaba autoridad.
En 1296, Arnolfo di Cambio (c. 1240–c. 1302) comenzó a levantar la nueva catedral de Florencia. Tras su muerte, la dirección de las obras pasó sucesivamente a Giotto di Bondone (c. 1267–1337), quien asumió la dirección en 1334, pero murió en 1337; Andrea Pisano (c. 1290–1348/1349) y Francesco Talenti (c. 1300–c. 1369), quien amplió y modificó el proyecto original, aumentando las dimensiones de la catedral y redefiniendo su planta.
En 1314–1315 estaba terminada la base del tambor que debía soportar la futura cúpula. El tambor tenía unos 13 metros de altura, y la cúpula que debía cubrirlo tendría unas dimensiones extraordinarias: aproximadamente 54,8 metros de diámetro exterior y 45,5 metros de diámetro interior.
Pero faltaba la gran cúpula, el problema era cómo cubrir un espacio octogonal de semejantes dimensiones sin utilizar una enorme estructura de madera o cimbra que sostuviera la construcción durante su ejecución. Durante más de un siglo nadie encontró una solución.
Bruneleschi lo resolvió
Este fue uno de los grandes problemas de la arquitectura del Renacimiento y, precisamente, uno de los mayores desafíos a los que se enfrentó Brunelleschi. Su gran aportación fue construir la cúpula sin utilizar una cimbra de madera de apoyo. La cúpula está formada por dos cascarones, uno interior y otro exterior, unidos por nervios. Es una de las claves del sistema constructivo propuesto por Brunelleschi.
Las obras comenzaron en 1420 y la cúpula quedó terminada en 1436, aunque la linterna se completaría posteriormente.

Su historia
Como hemos mencionado, en 1401, con 24 años, Brunelleschi fue finalista junto a Lorenzo Ghiberti (1378–1455) en el concurso para realizar las puertas del Baptisterio de Florencia. Al perder, Brunelleschi se sintió tan decepcionado que se retiró a Roma, donde estudió la arquitectura de la Antigüedad clásica.
En 1418, los cónsules del gremio de los tejedores de lana anunciaron que sufragarían el coste de construir una cúpula que evitara que la lluvia y el sol entraran en la catedral gótica inacabada. No se había cubierto porque debía construirse a unos 55 metros de altura y, con las técnicas conocidas en la Edad Media, era imposible colocar una cimbra de madera de semejantes dimensiones. El desafío no era solo la altura, sino también la enorme anchura del espacio que debía cubrir.
Luego de 17 años, en 1418, Brunelleschi y Ghiberti vuelven a enfrentarse cuando se convocó el concurso para la construcción de la cúpula.
Había que inventar un sistema nuevo. Entonces Brunelleschi anunció que sabía cómo construir la cúpula utilizando un sistema que permitiría cerrarla a medida que se ascendía, sin necesidad de una enorme cimbra de madera.
Brunelleschi presentó su propuesta, pero Ghiberti fue nombrado también como responsable, por lo que ambos volvieron a trabajar juntos en la obra. En 1420, Brunelleschi quedó finalmente como responsable principal de la construcción.

Trabajar sin un andamiaje apoyado en el suelo era una noticia importantísima por el gran ahorro de madera y de mano de obra.
Es famosa la anécdota de Brunelleschi, quien, para proteger su invento, no deseaba explicar cómo pensaba construir la cúpula. Sin embargo, debía demostrar de alguna manera que tenía una solución y decirle algo a Medici.
Según dice la tradición, Brunelleschi tomó un huevo y pidió a los presentes que lo colocaran de pie. Nadie consiguió hacerlo. Entonces Brunelleschi golpeó ligeramente el huevo contra la mesa y lo dejó de pie sostenido sobre los bordes nuevos que creó la rotura.
Cuando los presentes protestaron porque de esa manera cualquiera podía hacerlo, Brunelleschi respondió, según la anécdota, que del mismo modo, una vez que él mostrara cómo construir la cúpula, cualquiera podría hacerlo.
Esta anécdota aparece en la biografía de Brunelleschi escrita por Giorgio Vasari, quizas sea una leyenda, la versión tradicional no establece que el episodio ocurriera específicamente ante Cosme de Medici.

Ese era su invento, su genial invención.
En 1418 se le encargó a Brunelleschi la construcción de la cúpula del Duomo. Durante los primeros años colaboró su gran rival, Ghiberti, pero posteriormente Brunelleschi continuó solo como director de las obras.
Como siempre, un invento es la concatenación de varios inventos:
-La colocación de los ladrillos en «espina de pez», alternando ladrillos verticales y horizontales, creando una trama que permitía unir y estabilizar los ocho paños de la cúpula.
Este sistema es uno de los aspectos constructivos más característicos de la cúpula, los ladrillos verticales funcionan como elementos de enlace dentro de la fábrica, evitando que los ladrillos horizontales se deslicen durante la construcción.
-Un montacargas accionado por bueyes, y no por hombres.
-La marcha inversa, que permitía hacer descender el montacargas mediante un sistema de engranajes, sin necesidad de desenganchar los bueyes.
-Ocho espigones o castillos de ladrillos en las aristas del octógono y otros dos en cada paño formaban el armazón que se iba tramando horizontalmente a medida que se avanzaba en altura.
El gran secreto de Brunelleschi fue que, a pesar de parecer una cúpula de ocho lados, un octógono, su construcción se basa en una estructura de espiral continua que podemos explicar como una estructura autoportante de doble cascarón formada por ocho grandes nervios y nervios secundarios.
Esto fue posible gracias, entre otros elementos, a la disposición de los ladrillos en «espina de pez», que vinculaba las distintas partes entre sí.
El enorme peso de la cúpula se distribuye a través de los muros de manera solidaria.
Es una cúpula semiesférica en el interior y apuntada en el exterior, coronada por una linterna que ilumina el interior, en lugar de dejar un óculo abierto, como en el Panteón de Roma. La linterna, o «cupulín», se coloca sobre el vértice de la cúpula.
Los nervios blancos de la cúpula conducen visualmente al punto de fuga en el centro del cupulín donde se encuentra la linterna, y contrastan con el ladrillo rojo, creando la característica policromía del conjunto.
Su cúpula, una verdadera genialidad constructiva, dominó todo el paisaje urbano de Florencia.
Tal y como quiso Brunelleschi, su cúpula «cubre con su sombra toda Florencia».
El 25 de marzo de 1436, día de la Anunciación y, además, primer día del año según el calendario florentino, el papa Eugenio IV consagró la catedral de Santa Maria del Fiore, cuya gran cúpula acababa de ser terminada, era y es la iglesia más grandiosa y bella de la Toscana.
Fue concluida 56 años antes del descubrimiento de América. Diez años más tarde, en 1446, comenzó la construcción de la linterna de mármol que Brunelleschi había diseñado para coronar su obra maestra, pero murió ese mismo año y no llegó a verla terminada; la linterna se completó en 1461, la continuó Michelozzo y posteriormente por otros arquitectos.

————————————

Arq. Hugo Alberto Kliczkowski Juritz
Onlybook.es/blog
Hugoklico7.blogspot.com
Nuestro Blog ha obtenido mas de 1.800.000 de lecturas: https://onlybook.es/blog/nuestro-blog-ha-superado-el-millon-de-lecturas/
Salvemos al Parador Ariston de su ruina. Firma en el siguiente link https://chng.it/PsfMJ6xtK6 y difúndelo. GRACIAS
Diario Clarin https://onlybook.es/blog/el-parador-ariston-
Hermoso artículo de la Cúpula muy interesante.
Gracias por todos tu relatos.
Florencia es una de mis ciudades preferidas de Italia.
Un abrazo !
Buenos dias Nelly, la historia de la cúpula es muy interesante, tantas convicciones y saberes…..gracias por tu comentario. Un abrazo .Hugo
un documento genial para quienes gustamos de la historia del arte y somos inmersos en la arquitectura…
Muchas gracias Hugo querido !!!! Es una maravilla con que claridad desarrollaste este excelente relato sobre está majestuosa e impactante cúpula Felicitaciones Hugo !!!!!